sábado, 20 de julio de 2013

pereza

Es un pecado capital y muy común entre todos, en las diferentes edades, este pecado nos ataca en cada momento y en distintas formas ya sea mientras estudiamos, oramos o cumplimos con los deberes del hogar o el trabajo. Por eso ejercitar la diligencia es un labor ardua ya que prácticamente se debe realizar las 24 horas del día, desde que nos levantamos hasta acostarnos  haciéndolo siempre a la misma hora y siendo siempre puntuales.

...recuerda que la virtud contraria a la pereza es la diligencia…..